Viena en 4 días: qué ver y hacer en la capital austríaca

Desde que conocí Viena este verano, se ha convertido en mi ciudad europea favorita❤️​ ¡Y eso es mucho decir! Por sus monumentales edificios, sus extensas zonas verdes, su exquisita gastronomía, y esa forma de vida «relajada» que transmite, es una ciudad a la que sin duda merece la pena viajar. En esta entrada te cuento qué ver en Viena en 4 días, explicándote el itinerario detallado que seguí durante mi viaje.

Viena en 4 días: el mejor itinerario

Día 1 por Viena: Naschmarkt y free tour

Llegada a Viena

Durante el primero de los 4 días en Viena hicimos el viaje de ida desde España a primera hora de la mañana. Nuestro vuelo salía sobre las 8.30 h, así que nos tocó madrugar bastante. Pero así llegamos prontito a Viena y pudimos aprovechar bien el resto del día. El vuelo desde Madrid dura unas 3 horas, por lo que sobre las 11.30 h estábamos ya en el aeropuerto de Viena.

Hay varias opciones para llegar hasta el centro de Viena desde el aeropuerto. Nosotros optamos por coger el tren de cercanías S7, que tiene parada dentro del mismo aeropuerto. Cuesta 4,40 € por persona, lo que lo convierte en la opción más económica para llegar al centro. Si tu avión llega a Viena muy tarde y no tienes la opción de coger el tren, te recomiendo reservar previamente un traslado privado para llegar al centro desde desde el aeropuerto, ya que los precios de los taxis en Viena son muy elevados.

Parlamento de Viena

Comida en Naschmarkt

Sobre las 12.10 h ya estábamos en pleno centro de Viena, concretamente en la zona del Naschmarkt. Íbamos todavía con las maletas porque hasta más tarde no podíamos hacer el check-in en el apartamento, pero la verdad que no nos molestaron para nada.

El Naschmarkt es un mercado que existe nada más y nada menos que desde el siglo XVI. Se creó para facilitar el comercio en Viena de los alimentos provenientes de las granjas y campos de cultivo de los alrededores. Actualmente, aunque se siguen vendiendo productos frescos, el mercado lo forman principalmente de un conjunto de restaurantes donde probar algunas de las delicias de la comida típica de Viena o internacional. Y por supuesto, con el madrugón que nos habíamos pegado, para nuestros estómagos ya era más que hora de comer, así que aprovechamos para probar uno de estos restaurantes. En la entrada sobre dónde comer en Viena que publiqué hace unas semanas te cuento las distintas opciones gastronómicas que tienes en el Naschmarkt y en el resto de la ciudad.

Los sábados, el mercado se extiende y se conoce como Flohmarkt, donde también se venden antigüedades, ropa usada, libros, etc. El horario del Naschmarkt es de lunes a viernes de 6 a 18.30 h, y los sábados de 6 a 14 h.

Ya sea para comer allí, para comprar algo, o simplemente para dar un paseo, está claro que el Naschmarkt es uno de los lugares imprescindibles que ver en Viena en 4 días.

Puesto de carne en el mercado Naschmarkt, en Viena

Check-in en el apartamento

Después de comer nos dirigimos ya hacia el apartamento para hacer check-in. Nos alojábamos en una zona situada a unos 20 minutos del centro de Viena, así que llegamos allí sobre las 14 h. Tras acceder a nuestro maravilloso apartamento, fuimos a hacer una pequeña compra para los desayunos de esos días. Entre unas cosas y otras, volvimos a salir del apartamento sobre las 16 h.

Free tour por el centro de Viena

Cogimos de nuevo el metro hasta el centro, y fuimos directos hasta Helmut Zilk-Platz. Desde allí salía el free tour que teníamos reservado para empezar a conocer la ciudad.

Si estás preparando un viaje a Viena y no sabes por dónde empezar, te recomiendo reservar GRATIS este free tour, en el que podrás descubrir muchos secretos sobre esta monumental ciudad.

Después de terminar el free tour, aunque solo eran las 18.30 h, estábamos ya bastante cansados después del madrugón que nos habíamos pegado. Estuvimos simplemente dando un paseo por los alrededores de la Ópera y el Museo Albertina. Y por cierto, para fotografiar la Ópera, las mejores vistas las encontraréis desde la terraza del Museo Albertina. Hacer buenas fotos de la ópera desde «el nivel del suelo» es bastante complicado, porque justo al lado hay una gran calle llena de coches y autobuses.

Coche de caballos en el centro de Viena

Día 2 por Viena: Hofburg, Biblioteca, Catedral, Hundertwasserhaus y Prater

Palacio Hofburg

El segundo de los 4 días en Viena salimos del apartamento sobre las 9 h. Lo primero que teníamos planeado para ese día era entrar en el Hofburg, que es el palacio más grande de Viena, y el lugar más visitado de la ciudad. El recorrido al interior se hace con audioguía para poder aprender sobre los sucesos que tuvieron lugar en este palacio, que en sí mismo encierra gran parte de la historia de Viena y de Austria en general. El Palacio Hofburg fue la residencia de la mayor parte de la realeza austriaca, especialmente de la dinastía de los Habsburgo y de los emperadores del Sacro Imperio Romano Germánico de Austria y Austria-Hungría.

Horarios y precios para visitar el Palacio Hofburg

El horario para visitar el interior es de 9 a 18 h en julio y agosto, y de 9 a 17.30 h el resto de meses. La entrada cuesta 17,50 € por persona y en teoría permite visitar estos tres lugares, todos ellos situados dentro del complejo del palacio:

  • Antiguos Apartamentos Imperiales
  • El Museo de Sisi
  • El Museo de la Platería Real

Digo «en teoría», porque nosotros no vimos el Museo de la Platería Real. No llegamos a saber si es que había que entrar por otro sitio a parte, aunque con la misma entrada, o si no lo vimos porque estaba temporalmente cerrado, o por alguna otra razón. Aunque lo cierto es que no había leído muy buenos comentarios acerca de este museo, así que tampoco le dimos muchas vueltas.

Nuestra experiencia visitando el Palacio Hofburg

En cuanto al resto de la visita, y yendo siempre con la verdad por delante, lo cierto es que el Museo de Sisi tampoco nos gustó mucho. Esperábamos encontrar algo interesante que nos hiciera cambiar de opinión sobre este controvertido personaje histórico. Aunque finalmente la exposición nos pareció bastante pobre, y no hizo sino reafirmar la opinión que ya teníamos sobre Sisi. Para mí, solo fue una niña mimada que quería disfrutar de todos los privilegios que su condición social le otorgaba… Pero por otro lado, dejando de lado las obligaciones que dicha posición traía consigo.

Lo que sí nos gustó mucho fueron los Antiguos Apartamentos Imperiales. Se trata de 19 estancias del Palacio Hofburg que han sido reacondicionadas para la visita turística, con un montón de objetos de la época. Y los datos que cuentan por la audioguía me parecieron bastante interesantes.

En total, visitar el Hofburg nos llevó unas 2 horas. Aunque la parte de los apartamentos imperiales nos gustó bastante, si durante tu itinerario por Viena en 4 días tienes previsto entrar al Palacio Schöbrunn, en mi opinión no es necesario que visites también el Hofburg. La verdad es que el interior de ambos es bastante parecido, aunque el Schöbrunn tiene algunos salones más impresionantes, motivo por el cual te recomiendo priorizarlo sobre el Hofburg. Nosotros visitamos el Palacio Schöbrunn el tercero de nuestros 4 días en Viena… así que más abajo te cuento nuestra experiencia en este palacio.

Palacio Hofburg, en Viena

Biblioteca Nacional y Parque Burggarten

A parte de los Apartamentos Imperiales, el Museo de Sisi y el Museo de la Platería, en el conjunto que forma «The Hofburg» también se encuentran estos sitios:

  • La Biblioteca Nacional (entrada 10 €)
  • La Escuela Española de Equitación (entrada 16 €)
  • El despacho del Presidente Austriaco
  • Parque Burggarten (entrada gratis)

De todos ellos, nosotros solo visitamos la Biblioteca Nacional y el Parque Burggarten.

La Biblioteca Nacional fue construida en el siglo XVIII bajo el mandato del Emperador Carlos VI, y es una de las joyas arquitectónicas del barroco. El horario para entrar es de 10 a 18 h excepto los jueves, que es de 10 a 21 h. Mientras estaba preparando el itinerario para ver Viena en 4 días, tenía mis dudas sobre si visitar la Biblioteca Nacional merecería la pena, teniendo en cuenta el precio. Menos mal que al final nos decidimos a entrar. Te puedo asegurar que se trata de uno de los lugares que más nos gustaron en Viena😍​

Por último, visitamos el Parque Burggarten, cuyo atractivo turístico más conocido es la estatua de Mozart. También tiene otras estatuas menos conocidas, como la del emperador Franz Joseph. Además, cuenta con un invernadero de estilo modernista, conocido como Casa de Palma. Uno de los lados de dicho edificio alberga actualmente un jardín lleno de mariposas tropicales, mientras que el resto del edificio ha sido convertido en una cafetería muy bonita.

Biblioteca Nacional de Viena

Iglesia de San Pedro

Tras dar por terminada la visita al complejo del Hofburg, nos acercamos a conocer el interior de la Iglesia de San Pedro, situada a unos 15 minutos caminando desde el Parque Burggarten. Es una iglesia del siglo XVIII con decoración y arquitectura barrocas, donde se celebran recitales de órgano a diario. Se puede visitar el interior de forma gratuita, algo que sin duda merece la pena.

Si te gusta la música clásica, puede que te interese reservar este concierto en la Iglesia de San Pedro, ¡un entorno privilegiado para disfrutar de las grandes sintonías!

Muy cerquita de esta iglesia se encuentra la Columna de la Peste, que ya habíamos visto en el free tour del día anterior, pero aprovechamos para volver a fotografiarla con más calma. Se trata de un monumento de estilo barroco levantado después de la gran peste de Viena de 1679.

Comida en Figlmüller Bäckerstraße

Para comer, teníamos reserva en Figlmüller Bäckerstraße, situado a unos 8 minutos caminando desde la Iglesia de San Pedro. Es un restaurante de comida austriaca especializado en schnitzel, un plato típico de ternera empanada que se suele comer acompañado de patatas asadas. Sin duda, probar este plato tradicional de la gastronomía austriaca es algo imprescindible que hacer en Viena en 4 días.

Catedral de San Esteban (Stephansdom)

Después de comer estuvimos paseando un poco por la Kaerntner Strass, que es la calle más comercial de Viena… Y al poco, fuimos a visitar el interior de la Catedral de San Esteban, que es el edificio religioso más importante de la ciudad. De este templo, destaca su gran torre con forma de aguja, de 137 metros de altura, y los más de 250.000 azulejos que hay en su tejado.

Hay varias opciones para visitar el interior de la catedral con o sin audioguía, subir a alguna de sus torres, etc. Para no alargar esta entrada excesivamente, hace unas semanas ya preparé este otro artículo sobre cómo visitar la Catedral de San Esteban de Viena. A modo de resumen, y en caso de que solo te interese hacerte una idea de cómo es este templo, hay una opción de entrada gratuita a la catedral, con la cual puedes estar en la zona de acceso y fotografiar el resto del interior a través de una verja. Entrar al menos a este espacio gratuito es sin duda una de las cosas imprescindibles que hacer en un viaje a Viena de 4 días, o de menor duración.

catedral-san-esteban-viena

Reloj Anker

Después de visitar la catedral y una de sus torres, nos encaminamos hacia la Plaza de Hoher Markt, donde se encuentra el Reloj Anker. Está situado a tan solo 4 minutos andando desde la catedral… como ves, el centro de Viena es bastante pequeño, y todos los atractivos turísticos de esta zona se encuentran bastante cerca unos de otros.

Había leído que a las horas en punto, en este reloj había música y salían figuras bailando al ritmo, aunque la verdad que nosotros no vimos nada de eso. Estuvimos un buen rato esperando entre las 17.55 h y las 18.05 h, y nada de bailes… Aun así, es bastante curioso ver el funcionamiento de este reloj. Como puedes ver en la imagen de abajo, las horas van pasando con una especie de cartel en números romanos (sí, el «II» es la hora que marcaba el reloj, aunque en realidad eran las 18 h 😂​). Y los minutos son el punto donde está situado ese cartel con el «II». A medida que se mueve el cartel que marca la hora, también se mueven muy lentamente las figuras del reloj.

Reloj Anker, en Viena

Stadtpark (Parque de la Ciudad)

Está a algo menos de 15 minutos andando desde el reloj Anker. Se trata de un parque de unos 65.000 metros cuadrados atravesado por el río Viena, que abrió al público en 1862. Uno de los lugares más fotogénicos del Stadtpark es el monumento a Johann Strauss, una estatua de bronce dorada que rinde homenaje al importante compositor austriaco. Lo del río Viena atravesando el parque puede que tuviera su encanto hace tiempo, pero lo cierto es que nosotros nos lo encontramos totalmente seco😢​

El Stadtpark era nuestra última parada del día en el centro de Viena. Para llegar a los dos últimos sitios que teníamos previsto ver, en inicio pensábamos coger transporte público. Aunque al final nos nos encontrábamos tan cansados como esperábamos, y como la temperatura era fabulosa, decidimos continuar el trayecto caminando.

Hundertwasserhaus

Tardamos unos 20 minutos en llegar caminando desde el Stadtpark, atravesando un barrio residencial con encanto, donde definitivamente me gustaría tener una casa si viviese en Viena.

Hundertwasserhaus es un complejo residencial de pisos con paredes de diferentes colores y texturas, y árboles asomando por las ventanas. Fueron construidos hace algo más de 40 años por Friedensreich Hundertwasser. Justo enfrente hay un centro comercial con una cafetería y tiendas de recuerdos del artista. Aunque cuando llegamos nosotros sobre las 19 h justo estaban cerrando. 

Si te gusta la arquitectura, el Hundertwasserhaus es sin duda un lugar imperdible que ver en Viena en 4 días.

Hundertwasserhaus, uno de los edificios más sorprendentes que ver en Viena en 4 días

Prater

El Prater es el parque de atracciones más antiguo del mundo, y todo un símbolo de la ciudad. Dado que está bastante cerca del centro de la ciudad, y la entrada como tal es gratis (solo hay que pagar por consumir o por subirse a las atracciones), es un lugar de ocio muy popular entre los locales. 

Lo más habitual es llegar en la línea roja de metro hasta la parada Praterstern, que está justo al lado de la entrada principal del Prater. Pero nosotros fuimos andando desde el Hundertwasserhaus, atravesando el río Danubio y una zona de grandes zonas verdes e instalaciones deportivas. Así que entramos al Prater por la parte de atrás.

Después de pasar un rato muy entretenido en el Prater, nos dirigimos de vuelta al centro de Viena para cenar, esta vez ya sí en metro. Y con esto dimos por finalizado el segundo de nuestros 4 días por Viena.

Día 3 por Viena: Schöbrunn y Grinzing

Iglesia de San Carlos Borromeo (Karlskirche)

Salimos del apartamento algo más tarde que el día anterior, sobre las 10 h, y nos dirigimos directamente a Iglesia de San Carlos Borromeo. Se trata de una de las iglesias más bonitas de Viena, con una mezcla de estilos barroco y rococó. Es una construcción monumental, con una cúpula de 70 metros de altura, y dos columnas de 47 metros que flanquean la puerta de entrada. Se edificó en el siglo XVIII, tras la epidemia de la peste negra que asoló Viena. De hecho, la construcción de esta iglesia fue la promesa del emperador Carlos VI a la población durante los años que duró la epidemia, ya que San Carlos Borromeo es el patrono de la lucha contra la peste negra.

Aunque el exterior de la iglesia es espectacular, tuvimos la mala suerte de que justo la noche anterior había tenido lugar un festival en la plaza de delante, y estaba todo «patas arriba». Foodtrucks, cubos de basura, carteles por todos los sitios… En fin, que era muy complicado, por no decir imposible, hacer una foto decente de la iglesia por fuera😢​

El precio para ver el interior de la iglesia es de 8 €, y el horario es:

  • De lunes a sábado de 9 a 18 h
  • Los domingos y festivos de 12 a 19 h

Aunque lo cierto es que nosotros pudimos entrar gratis, porque justo había una misa. Por este motivo, claro está, no pudimos ver toda la iglesia bien, pero sí asomarnos un poco en la entrada.

Iglesia de San Carlos Borromeo, en Viena

Palacio Schöbrunn

La siguiente parada en nuestro itinerario para visitar Viena en 4 días era el Palacio Schöbrunn. Para llegar hasta allí hay que coger la línea de metro U4 (color verde), ya que se encuentra bastante alejado del centro. Desde la Iglesia de San Carlos Borromeo tardamos unos 30 minutos en llegar.

El palacio fue construido en el siglo XVII y sirvió como residencia de verano a la familia imperial de Viena hasta el final de la monarquía en 1918. La fachada es de estilo neoclásico y el interior es de estilo barroco. A pesar de que la fachada es muy simple, el interior es muy bonito, ¡y enorme!

El palacio consta nada más y nada menos que de 1441 estancias. Algunas de las salas que más llaman la atención son:

  • La Gran Galería, donde tenían lugar los banquetes imperiales
  • El Salón Chino Circular, que usaba María Teresa para conversar de forma privada con su canciller
  • El Salón del Desayuno, cuyo uso está claro por su nombre
  • El Salón Chino Azul, en el cual abdicó el rey Carlos I en 1918

El palacio también destaca por su enorme extensión de jardines, que tienen incluso con una gran fuente llena de peces. Por esto, al Palacio Schöbrunn a veces se le llama «el Versalles austriaco». También puedes encontrarlo bajo el sobrenombre de «el Palacio de Sisi». El Schöbrunn fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1996, y actualmente se trata de uno de los lugares más visitados de Austria, junto con el Palacio Hofburg.

Jardines del Palacio Schobrunn, en Viena
Horarios y precios para visitar el Palacio Schöbrunn

El horario para visitar el interior del palacio es de 9.30 a 17 h (la última entrada es a las 16.15 h), mientras que a la zona gratuita de los jardines se puede entrar de 6.30 a 20 h.

Para visitar el interior del palacio hay varias opciones, así que puedes elegir en función del tiempo que quieras invertir y el dinero que quieras pagar:

  • Grand Tour por 29 €: da acceso a 40 salas. Según la información oficial, comprando esta entrada el tiempo de recorrido es de unos 50 minutos.
  • Imperial Tour por 24 €: da acceso a 22 salas. Según la información oficial, el tiempo de recorrido con esta opción es de unos 35 minutos. Sin embargo, ésta es la entrada que elegimos nosotros y tardamos casi una hora en visitar el Schöbrunn. Hay que tener en cuenta que había bastante gente, así que en algunas estancias estuvimos bastante rato esperando a que se despejasen un poco para poder disfrutarlas con más tranquilidad.

A parte, en los jardines del Schöbrunn hay varias zonas que también son de pago, como por ejemplo:

  • El Laberinto, al que se puede acceder por 5 €.
  • La Glorieta, a la que se puede acceder por 5 €. La Glorieta es una terraza panorámica en lo alto de una colina, con vistas hacia el palacio y hacia Viena.

Adicionalmente, en el complejo del palacio también se encuentra el Museo de los Carruajes, que puedes visitar por 12 €.

Reserva tus entradas para el Palacio Schöbrunn

Una cosa a tener muy en cuenta a la hora de planificar la visita al Palacio Schöbrunn dentro de tu itinerario de 4 días por Viena es que habitualmente hay bastante fila para comprar las entradas al palacio «in-situ». Y, por otro lado, desde que compras la entrada, el tiempo de espera para acceder al interior del palacio puede llegar a ser superior a 2 horas. Esto se debe a que hay un aforo limitado y las entradas se expiden para un horario de acceso en concreto. Nosotros llegamos al Schöbrunn sobre las 11.30 h, hicimos unos 20 minutos de fila para comprar las entradas, y el horario que nos asignaron para acceder al interior del palacio fue las 14 h. Así que mientras tanto, fuimos a visitar la zona gratuita de los jardines, y aprovechamos para ir a comer temprano en los alrededores del palacio.

Dado que los tiempos de espera para acceder al Palacio Schöbrunn son tan elevados (algo que yo no sabía antes de ir a Viena), te recomiendo comprar con antelación una entrada de forma online. Una buena opción es esta visita guiada al Palacio Schöbrunn de unas dos horas y media de duración.

Gran Galería del Palacio Schöbrunn, en Viena

Grinzing

Sobre las 17 h, después de haber visitado el Schöbrunn y de haber comido unas tartas típicas en una cafetería del complejo del palacio, nos pusimos rumbo a Grinzing, nuestra última parada del día. Al planificar nuestro itinerario para visitar Viena en 4 días, no sabíamos si nos daría tiempo a acercarnos a Grinzing… Pero finalmente pudimos ir, y la verdad que fue todo un acierto😊​

Grinzing es un barrio muy pintoresco situado fuera del centro de Viena, en la zona norte de la ciudad. Es famoso por sus tabernas centenarias donde sirven vino de autoproducción. Estas tabernas se conocen con el nombre de heuriger, que también es el nombre que recibe el vino elaborado con la última cosecha. Tradicionalmente, las tabernas que colocaban una rama de pino en su puerta para indicar que servían este tipo de vino «heuriger». Aunque hoy en día ya no todas lo hacen.

Cómo llegar a Grinzing

Para llegar hasta Grinzing, lo más cómodo es coger el tranvía número 38, que tiene varias paradas en el centro de Viena, siendo la parada de la Iglesia Votiva una de las más frecuentadas. En nuestro caso, dado que nos encontrábamos en el Palacio Schöbrunn, primero tuvimos que coger la línea de metro U2 (color verde) hasta el centro de Viena, y desde ahí ya coger el tranvía 38. En total, el tiempo de viaje fue de una hora aproximadamente. Pero si vas a Grinzing desde el centro, se tarda media hora más o menos.

Qué hacer en Grinzing

Una vez en Grinzing, todo gira en torno a la calle Himmelstraße, donde se encuentra la iglesia del barrio, las casitas más pintorescas, y la mayoría de los heuriger.

Tras un pequeño paseo por esta calle echando un vistazo a las distintas tabernas que había abiertas, nos decidimos por una llamada Weingut-Heuriger Alter Bach-Hengl (un nombre sencillito y fácil de recordar 😂​😂​😂​ ). Era un sitio decorado muy bonito, tanto en el interior como en la terraza. A pesar de que había llovido, hacía una temperatura muy agradable, así que decidimos sentarnos en el exterior, ya que era un patio de lo más pintoresco. Pedimos dos jarritas de heuriger (que por cierto, es vino blanco siempre, pues éste es el tipo de vino que se produce en esta zona mayoritariamente), con algo de comer. Más tarde, también pedimos una copa de tinto… aunque ya habíamos leído que el vino tinto local no es muy bueno, queríamos probarlo igualmente.

Sin duda, visitar Grinzing es un plan muy diferente que te recomiendo no perderte en una visita a Viena en 4 días.

Taberna "heuriger" en el barrio de Grinzing, uno de los más pintorescos de Viena

Día 4 por Viena: Iglesia Votiva, Universidad, Parlamento y Ayuntamiento

Check-out y reserva de entradas para visitar el ayuntamiento

Sobre las 9.30 h dejamos definitivamente nuestro apartamento. Tuvieron la amabilidad de ofrecernos el Laundry Room que tienen en el sótano para poder dejar ahí las maletas hasta por la tarde, lo cual nos vino genial para poder hacer turismo ese día con total libertad. Desde ahí, salimos en metro hasta el Ayuntamiento de Viena, donde teníamos que reservar las entradas para visitarlo más tarde.

Se puede entrar gratis al ayuntamiento mediante visita guiada en uno de los tres turnos semanales que hay: lunes, miércoles y viernes a las 13 h. Las entradas se deben reservar el mismo día de la visita desde las 8 h (hay 50 entradas disponibles y va por orden de llegada). Hay que ir a la Oficina de Información Turística del Ayuntamiento, situada en Friedrich-Schmidt-Platz, número 1. Para asegurarte de que no han cambiado las condiciones, o que no hay algún evento que impida la visita guiada en las fechas de tu viaje, puedes consultar esta página web.

Iglesia Votiva

Tras reservar nuestras entradas para visitar el ayuntamiento ese día a las 13 h, nos dirigimos hacia la Iglesia Votiva, situada a menos de 10 minutos caminando.

Su nombre completo es la Iglesia Votiva del Divino Salvador, aunque habitualmente se la conoce simplemente como Iglesia Votiva. Fue construida en el siglo XIX y es de estilo neogótico. Tiene dos torres impresionantes de 99 metros de altura, por lo que es la segunda iglesia más alta de Viena solo por detrás de la catedral. Otro de los elementos distinguidos de la iglesia son sus 78 vidrieras.

La entrada al interior de la iglesia es gratuita, y si también quieres visitar el museo que está en su interior son 3,90 €. Aunque justo los lunes no abre, así que nosotros no pudimos entrar (ya lo sabíamos antes de ir, pero éste era el único día que nos cuadraba acercarnos por esta zona). Los horarios de apertura el resto de días son:

  • De martes a sábado de 10 a 18 h (para visita turística únicamente de 16 a 18 h).
  • Los domingos de 9 a 13 h.
  • Las misas suelen ser los domingos a las 11.30 h.
Iglesia Votiva de Viena

Universidad de Viena

A menos de 5 minutos andando desde la Iglesia Votiva se encuentra uno de los edificios más bonitos de la Universidad de Viena. Si tienes suerte de ir por allí en un horario en el que se encuentre abierta la universidad, podrás entrar a ver el precioso patio interior. El claustro del patio está decorado con multitud de estatuas de alumnos ilustres de la universidad: Freud, Schrödinger, Doppler… Además, en el patio hay una cafetería y unas hamacas de uso libre donde podrás pasar un buen y relajado rato (siempre que tu visita a Viena sea en verano, claro 🤭​).

Wiener Minoritenkirche

A algo más de 10 minutos andando desde la universidad se encuentra esta iglesia bastante desconocida en los circuitos turísticos por la ciudad. Se trata de una iglesia gótica del siglo XIII que destaca porque en su interior hay una copia de la Última Cena de Da Vinci. Además, se puede visitar de forma gratuita. Así que, aunque no sea uno de los lugares más imprescindibles de la ciudad, si pasas por allí te recomiendo entrar y dedicarle unos minutos.

Volksgarten y Templo de Teseo

El Volksgarten es un gran parque público que está justo al lado de la iglesia anterior. Dentro del parque hay un templo que es una copia neoclásica del templo de Teseion situado en Atenas. Y dentro de ese edificio, suele haber exposiciones temporales.

Parque Volksgarten en Viena

Parlamento

Justo enfrente del parque Volksgarten encontrarás el edificio del Parlamento de Austria, también de estilo neoclásico. Se trata de un imponente edificio construido entre el 1874 y 1884 que llama muchísimo la atención. Durante la II Guerra Mundial, quedó gravemente destruido por las bombas, pero los posteriores trabajos de reconstrucción dejaron el edificio tal y como estaba originalmente.

Es posible acceder al interior mediante visita guiada, aunque a nosotros no nos dio tiempo. El precio es de 5 € y los horarios son todos los días excepto los sábados a las 11, 12, 13, 14, 15 y 16 h.

La foto que abre esta entrada es del Parlamento. Este impresionante edificio se convirtió en uno de mis favoritos de la ciudad, y se trata sin duda de uno de los lugares imprescindibles que ver en Viena en 4 días.

Plaza del Ayuntamiento

En la plaza situada frente al Ayuntamiento de Viena se realizan numerosas actividades durante todo el año. Por este motivo, es fácil encontrar aquí conciertos, cine al aire libre, mercados de artesanía, etc. Como no podía ser de otro modo siendo nuestro viaje a Viena en pleno verano, aquí encontramos un festival de cine. Así que no pudimos hacer ninguna foto decente, ya que estaba todo lleno de carpas que tapaban el edificio del ayuntamiento, situado justo detrás.

Ayuntamiento de Viena

Y después de toda la mañana conociendo los edificios más imponentes de los alrededores del ayuntamiento, a las 13 h empezamos nuestra visita guiada por el interior del mismo. Aunque el tour se realiza con un guía que habla alemán, hay disponibles audioguías gratis en varios idiomas, entre ellos español. El Ayuntamiento de Viena fue construido en el siglo XIX y es de estilo neogótico.

Uno de los elementos arquitectónicos que más destaca es la imponente torre de 97,9 metros de altura. Durante la visita guiada que realizamos, pudimos descubrir una curiosidad sobre esta torre. Y es que, por orden del emperador Franz Joseph, la torre del ayuntamiento no debía ser más alta que la de la Iglesia Votiva, que tiene 99 metros. Sin embargo, una vez terminada la torre, el arquitecto ordenó colocar en lo más alto de la torre la Estatua del Hombre de Hierro, que tiene una altura de 5,4 metros. Así que contando con la estatua, finalmente la torre del ayuntamiento sí es más alta que la de la Iglesia Votiva… Ésta es la forma que encontró el arquitecto de hacer que su edificio tuviese mayor altitud, sin desobedecer el mandato imperial.

Lámpara de la Sala de Consejos del Ayuntamiento de Viena
Por qué deberías hacer la visita guiada al Ayuntamiento de Viena…

El interior del edificio es sencillamente monumental. Por ejemplo, el patio interior es uno de los más grandes de Europa, con 2.804 m². La Sala de Fiestas tiene una longitud de 71 metros, un ancho de 20 metros y una altura de 18,5 metros. Otra de las estancias destacadas es la Sala de los Consejos, donde llama poderosamente la atención la gran lámpara, además de la exquisita decoración de la estancia.

La visita guiada al ayuntamiento dura aproximadamente una hora. Sin duda, se trata de una de las cosas que no puedes dejar de hacer en un itinerario para visitar Viena en 4 días.

Palacio de Justicia

Para comer el último de nuestros 4 días en Viena decidimos subir a la azotea del Palacio de Justicia. Tienen menú del día bastante económico, aunque lo que buscábamos nosotros sobre todo era poder disfrutar de las vistas hacia la ciudad. Además, nos quedamos impresionados de lo bonito que es también el interior de este edificio… ❤️​ Es lo que tiene Viena, que vayas por donde vayas hay belleza, y uno se queda impactado de las preciosidades que encuentra en los sitios más insospechados.

Después de comer, sobre las 16.30 h, ya tocaba despedirse de Viena. Teníamos que volver hacia el apartamento para recoger las maletas y llegar hasta el aeropuerto. Así que con las preciosas vistas desde la azotea del Palacio de Justicia nos despedimos de esta increíble ciudad, y pusimos el broche de oro a un itinerario de 4 días por Viena de lo más aprovechado.

Interior del Palacio de Justicia de Viena

¿Qué más puedo hacer en un viaje de 4 días por Viena?

El itinerario que te propongo para visitar Viena en 4 días está pensado para aprovechar al máximo un primer viaje a esta ciudad. No obstante, si no es la primera vez que vas a Viena o quieres saber qué otros atractivos turísticos alternativos puedes descubrir, aquí te cuento otros planes que puedes hacer.

Otras visitas recomendadas en Viena

Palacio Belvedere

Lo que se conoce como Palacio Belvedere consta realmente de dos palacios uno enfrente del otro, a los que se suele llamar Alto Belvedere y Bajo Belvedere. Estos dos edificios están separados por un gran jardín que se puede visitar de forma gratuita.

El interior de los palacios cuenta con una gran colección de arte. Entre las obras más famosas que puedes encontrar en este museo está El Beso de Gustav Klimt. El precio es de 16,70 € en el caso del museo del Alto Belvedere, y 14,60 € el museo del Bajo Belvedere. Puedes adquirir tu entrada directamente desde este enlace.

Me hubiera encantado acercarme a conocer esta obra, pero la verdad es que era imposible meter ya más cosas en nuestra ruta para visitar Viena en 4 días, y al final toca priorizar.

Disfrutar de un concierto en el Musikverein

Mucha gente confunde la ópera con el lugar donde tiene lugar el famoso Concierto de Año Nuevo de Viena, ¡pero no tienen nada que ver! El Concierto de Año Nuevo tiene lugar en el Muskverein, otro edificio también situado en esta ciudad tan ligada a la música. A buen seguro, disfrutar de un concierto en este lugar emblemático debe de ser una experiencia inolvidable.

Desde este enlace puedes echar un vistazo a los conciertos previstos en las fechas de tu viaje. Hay entradas de distintos precios en función de la cercanía al escenario, y habitualmente las más baratas empiezan a partir de los 60 €.

Ópera de Viena

La emblemática Ópera de Viena fue construida en el siglo XIX, y se inauguró con la presentación de una obra de Mozart. Se trata de un edificio renacentista cuyo diseño no tuvo éxito entre los vieneses. De hecho, tal fue el fracaso de este edificio en la opinión pública, que el primer arquitecto se quitó la vida, desolado por la idea de que su obra no hubiera triunfado. Luego, el segundo arquitecto contratado para finalizar la construcción de la ópera murió de un infarto… Así que no sé cómo pudieron llegar a encontrar un tercer arquitecto que se hiciera cargo de terminar la obra…

Por falta de tiempo, en nuestro itinerario por la ciudad únicamente vimos por fuera el famoso edificio de la Ópera de Viena. Pero para algunas personas, conocer el interior de este emblemático edificio es algo imprescindible en un viaje de 4 días a Viena. Si éste es tu caso, aquí te dejo tres opciones para visitar la ópera:

  • Contratar esta visita guiada que incluye el precio de la entrada y un guía de habla española.
  • Si en lugar de ir con visita guiada, lo que quieres es ver una función de ópera para vivir una experiencia más completa, en esta web puedes echar un vistazo a las funciones disponibles en las fechas de tu viaje. Pero ya te adelanto que los precios no son económicos: las entradas más baratas suelen empezar a partir de los 150 €.
  • Y si quieres ver un concierto en la Ópera de Viena sin gastarte un pastizal, puedes ir a hacer fila al final de la tarde antes de alguna función, cuando las entradas que sobran se ponen a la venta por un precio reducido. Aunque evidentemente, esto conlleva que tendrás que perder bastante tiempo en la fila…
Exterior de la Ópera de Viena

Excursiones a los alrededores de Viena

Si tu viaje a Viena es de más de 4 días, puedes plantearte hacer alguna excursión para conocer otros atractivos turísticos fuera de la ciudad. Algunas de las excursiones más populares fuera de Viena son a Hallstatt, Salzburgo o Budapest, si bien yo te recomiendo optar por otras escapadas más cercanas. Así podrás aprovechar más el tiempo y no tendrás que invertir tantas horas en la carretera. En caso de haber tenido más de 4 días en Viena, yo hubiera hecho una de estas dos excursiones:


Y hasta aquí la guía para visitar Viena en 4 días. Al final me ha quedado más extensa de lo que me hubiera gustado, aunque espero que esto sea un plus para ayudarte a planificar tu viaje, y no un inconveniente. Si tienes cualquier duda, puedes escribir un comentario y estaré encantada de ayudarte😉​

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2 comentarios en “Viena en 4 días: qué ver y hacer en la capital austríaca”

  1. Buenos días.
    El blog me está resultando de mucha utilidad para preparar mi viaje a Viena, ¡muchas gracias!
    Como voy a estar más de 4 días en Viena, tengo pensado hacer alguna excursión por los alrededores, y me gustara saber si hay alguna forma de llegar a Bratislava en transporte público.
    Muchas gracias de antemano por la información!!

    1. Buenos días, muchas gracias por tu comentario.

      Como indico en la entrada, a nosotros no nos dio tiempo de ir a Bratislava, ya que solo estuvimos 4 días en Viena, y preferimos priorizar el visitar bien la ciudad. Pero si tienes más días, sin duda es una gran idea conocer algo de los alrededores. Una buena opción para ir y volver a Bratislava en el día es la excursión de Civitatis que te propongo en la sección «Excursiones a los alrededores de Viena». Si quieres ir en transporte público, en base a una pequeña investigación que acabo de realizar, tienes opciones tanto en tren (puedes adquirir el ticket directamente en la estación central de Viena), como en autobús (con la compañía Flixbus).

      Espero haberte ayudado y que tu escapada a Viena sea todo un éxito 🙂

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